Canadá firmó enmiendas contractuales con Lockheed Martin por más de 1.150 millones de dólares para asegurar el sostenimiento y la modernización de su flota de aviones C-130J Hercules, utilizados por la Real Fuerza Aérea Canadiense (RCAF). Estas modificaciones abarcan la extensión del soporte en servicio hasta 2029 y la implementación de actualizaciones tecnológicas denominadas RCAF 105.
El contrato incluye dos componentes principales: uno para mantener operativa toda la flota, y otro dedicado a introducir mejoras en sistemas de navegación, comunicaciones, gestión de vuelo y aviónica. Estas inversiones buscan no solo preservar las capacidades de transporte táctico y estratégico, sino también garantizar que las aeronaves cumplan con las normativas actuales del espacio aéreo civil y militar, optimizando su desempeño en misiones globales.
La modernización contribuye a que la RCAF mantenga un amplio rango de misiones, desde el transporte de tropas hasta la capacitación de técnicos aeronáuticos. Además, impulsa la industria aeroespacial canadiense al generar cientos de empleos directos en todo el país. Lockheed Martin trabajará en conjunto con contratistas locales como Cascade Aerospace y StandardAero, laboratorios que operan en diversas provincias como Ontario, Columbia Británica y Manitoba.
Se estima que estas actividades aportarán anualmente cerca de 155 millones de dólares al Producto Interno Bruto canadiense, con impactos económicos significativos en las regiones donde se llevan a cabo los trabajos. Por ejemplo, StandardAero recibió financiación para ampliar sus instalaciones en Winnipeg y fortalecer el soporte a plataformas aéreas del RCAF, entre ellas el CC-130J.
El Secretario de Estado de Adquisiciones de Defensa destacó que este contrato refuerza las capacidades de la RCAF y sostiene empleos altamente especializados en la industria aeroespacial nacional, garantizando que los miembros militares cuenten con equipos avanzados para cumplir sus funciones y proteger a la población canadiense.