Contrario a la percepción común entre pasajeros, el modo avión en los dispositivos móviles cumple un papel crucial para la seguridad durante el vuelo, especialmente en el descenso y aterrizaje. Simin Taheri, piloto de British Airways, explicó que esta función evita interferencias con las comunicaciones y los sistemas de navegación del avión.
Según Taheri, los teléfonos móviles que no estén en modo avión pueden conectarse a torres celulares desde el aire y generar señales que afecten tecnologías en la cabina, incluyendo las relacionadas con el aterrizaje automático. Este proceso, conocido como LVOS (operaciones de baja visibilidad), implica que ambos pilotos automáticos asisten en el aterrizaje, por lo que cualquier interferencia podría poner en riesgo la maniobra.
Además del modo avión, la piloto puntualizó otras prácticas de seguridad que los pasajeros suelen cuestionar, como el oscurecimiento de luces, la elevación de las mesas plegables y la apertura de las cortinas. Estas medidas permiten una rápida visibilidad interior y exterior en caso de emergencia, ayudando a detectar posibles incendios en los motores o situaciones anómalas.
Taheri también desmintió algunos mitos frecuentes entre viajeros, como la idea de que un avión caerá irremediablemente si ambos motores fallan. La realidad es que las aeronaves pueden planear durante un tiempo significativo, y los pilotos están entrenados para manejar estas situaciones mediante procedimientos específicos.
Por último, la piloto habló sobre la costumbre de aplaudir tras el aterrizaje, señalando que aunque para algunos viajeros es una muestra de alegría o alivio, para la tripulación muchas veces resulta desconcertante, especialmente cuando luego reciben críticas por el tiempo de vuelo o el servicio abordo.