Ryanair atraviesa un momento de fortaleza mientras la industria aérea enfrenta una crítica escasez global de combustible para aviones provocada por el bloqueo del estrecho de Hormuz durante el conflicto en Irán. La compañía asegura que sus contratos a precio fijo para la mayor parte de su demanda de combustible y su bajo nivel de deuda le permiten mantener una ventaja competitiva significativa frente a otras aerolíneas europeas.
La aerolínea con base en Dublín confirmó que alrededor del 80% de su consumo de combustible para el próximo año está asegurado a un precio de 67 dólares por barril, muy por debajo de los precios actuales que superan los 150 dólares. Esta estrategia de cobertura le permitió reportar un aumento del 36% en sus ganancias antes de impuestos, alcanzando los 2.400 millones de euros, y un crecimiento en sus ingresos del 11%, hasta 14.500 millones de euros.
Además, Ryanair incrementó su número de pasajeros en un 4%, llegando a 208 millones en el último año fiscal, cifra que espera superar en el próximo período alcanzando los 216 millones. Sin embargo, el aumento de la conflictividad ha provocado que los viajeros reserven con menos anticipación, afectando la previsibilidad de la demanda.
Por otro lado, la aerolínea enfrenta un desafío legal en Italia, donde fue sancionada con una multa de 256 millones de euros por supuestas prácticas anticompetitivas al limitar ventas a través de agencias de viajes online. Ryanair mantiene la confianza de revertir la sanción en apelación, aunque contabilizó una provisión de 85 millones para cubrir parte del impacto financiero mientras disputa el caso.
También está en el foco el aumento significativo de los impuestos ambientales en la Unión Europea, que Ryanair estima que crecerán en 300 millones de euros, llegando a 1.400 millones en total este año, encareciendo aún más los vuelos dentro del bloque y afectando la competitividad del sector.
La situación en Oriente Medio genera incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Hormuz, una vía clave para el suministro global de combustible. Pese a ello, Ryanair sostiene que Europa continúa recibiendo suministro a través de rutas alternas que incluyen África Occidental, América y Noruega, minimizando parcialmente el impacto frente a otros operadores menos protegidos financieramente.