La colaboración entre sector público y privado en México se intensifica para avanzar en proyectos que reduzcan el impacto ambiental de la aviación. Las secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), Hacienda y Crédito Público (SHCP) y Energía (SENER) organizaron un taller con representantes de aerolíneas, así como de organismos internacionales como la IATA, OACI y AFAC, con el objetivo de definir los tipos de iniciativas que puedan ser aprobadas para la transferencia internacional de reducciones de carbono.
En este marco, México presentó la Alianza Mexicana de Mercados de Carbono, MéxiCO2, un mecanismo para garantizar que cada tonelada de CO2 autorizada para transferencia se contabilice correctamente y se evite cualquier doble contabilización en las acciones de mitigación. Esto implica seleccionar proyectos con suficiente capacidad de reducción y beneficios efectivos para el país.
La OACI cuenta con una estrategia de descarbonización para la aviación que incluye el impulso a los combustibles sostenibles de aviación (SAF), así como optimizaciones operativas. Además, desde el próximo año, entrará en vigor la primera etapa obligatoria del Plan de Compensación y Reducción de Carbono para la Aviación Internacional (CORSIA), que exige a las aerolíneas hacerse responsables de las emisiones que generan fuera de sus jurisdicciones nacionales mediante mecanismos de compensación ambientalmente certificados.
Estos mecanismos deben cumplir con criterios de elegibilidad definidos por la OACI, que incluyen la integridad ambiental y el respaldo de estándares internacionales. La industria reconoce que no todas las emisiones podrán reducirse de inmediato y recurre a las compensaciones como un instrumento necesario mientras se desarrollan tecnologías alternativas.
Desde 2015, la aerolínea Volaris impulsa estrategias de sostenibilidad a través de su programa Cielito Limpio. Su vicepresidente de Sustentabilidad destacó la importancia de los mercados de carbono como una herramienta estratégica de transición para enfrentar los retos tecnológicos de la aviación. Al mismo tiempo, la compañía invierte en el uso de SAF como parte de sus acciones para disminuir su huella de carbono.