La creación de una aerolínea de bajo costo inspirada en el modelo de Ryanair apunta a transformar el panorama aeronáutico australiano. Un exejecutivo con experiencia en programas de fidelización y clubes exclusivos en Qantas y Ansett está impulsando el proyecto denominado Zinc, que buscará recaudar fondos por cientos de millones de dólares para arrancar operaciones.

Zinc planea iniciar vuelos domésticos conectando las principales ciudades de Sydney, Melbourne y Brisbane, para luego expandirse hacia la Costa Dorada. La propuesta se centra en la eficiencia operativa y la alta utilización de las aeronaves Airbus A321neo, esperando operar sus aviones al menos 12 horas diarias. Este enfoque pretende replicar el éxito de Ryanair en Europa, optimizando cada minuto al máximo para reducir costos y precios.

Una de las claves para la viabilidad del proyecto es la utilización del nuevo aeropuerto internacional Western Sydney, que comenzará a operar próximamente. Según los documentos de inversión, esta nueva terminal aliviaría la congestión del aeropuerto Kingsford Smith y proporcionaría un entorno más accesible para los nuevos competidores. Además, operar desde Western Sydney permitirá a Zinc reducir costos logísticos al tener centralizadas las operaciones de mantenimiento y limpieza al final de cada jornada.

Australia ha visto históricamente dificultades para que nuevos participantes logren establecerse frente al duopolio conformado por Qantas y Virgin Australia. Intentos previos, como Bonza, Compass Airlines o la expansión fallida de Regional Express, no prosperaron. En este contexto, Zinc aún debe completar pasos fundamentales, como designar asesores financieros y obtener la certificación de la Autoridad de Seguridad de la Aviación Civil de Australia antes de iniciar vuelos.