Un accidente ocurrido mientras el remolcador Mackenzie Rose empujaba una barcaza cargada provocó graves daños en un puente ferroviario en Virginia. El impacto ocurrió cuando la proa inclinada de la barcaza Weeks 281 chocó contra el puente Norfolk and Portsmouth Belt Line Railroad en la rama sur del río Elizabeth, sin causar heridos ni derrames.

La investigación de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB) determinó que la causa probable fue una pérdida de control del remolcador debido al error del timonel, quien había cambiado del piloto automático al timón manual o pudo estar afectado por fatiga. El piloto automático se desconectó sin emitir alerta, lo que dejó al timonel sin control inmediato del rumbo.

Los datos del sistema AIS del barco y las imágenes de video del puente mostraron que la embarcación comenzó a virar hacia babor de forma gradual minutos antes del choque, una desviación que el timonel no corrigió a tiempo. No existían políticas en la empresa que prohibieran el uso del piloto automático en esa vía fluvial, pero la NTSB señaló que en canales y entradas portuarias el uso del piloto automático es generalmente desaconsejado o regulado debido a la necesidad de ajustes rápidos frente al tráfico y corrientes.

La NTSB recomienda que los operadores reciban capacitación exhaustiva en el manejo de los sistemas del piloto automático para poder alternar eficazmente entre modos de conducción y evitar incidentes similares. El daño al puente fue estimado en millones de dólares, afectando el tránsito ferroviario en la región.