Pakistán prolongó la prohibición del uso de su espacio aéreo para todos los aviones registrados o operados por India, tanto comerciales como militares, hasta poco antes de finalizar junio. La medida fue oficializada mediante un nuevo aviso aeronáutico emitido por la Autoridad de Aeropuertos de Pakistán (PAA), y comenzó a regir de inmediato.
Esta restricción incluye además a las aeronaves alquiladas por aerolíneas indias, que también permanecen vedadas para sobrevolar territorio paquistaní. La suspensión, que inicialmente iba a terminar en mayo de 2026, es una extensión de una prohibición vigente desde abril del año anterior, una decisión que ha generado pérdidas millonarias para la aviación india.
El cierre del espacio aéreo marcó un punto de tensión entre ambos países después de que India suspendiera el Tratado del Agua del Indo, en medio de un contexto conflictivo tras un ataque en la región disputada de Jammu y Cachemira, al que Nueva Delhi responsabiliza a Pakistán. Islamabad rechazó esas acusaciones y solicitó una investigación transparente, mientras ambos países respondieron bloqueando recíprocamente sus espacios aéreos.
Las restricciones aéreas son parte de una escalada que incluyó enfrentamientos militares con pérdidas considerables para la aviación india, incluyendo la destrucción de varios cazas y drones. Aunque estas medidas han afectado significativamente a las aerolíneas de India, el impacto en la aviación paquistaní ha sido reducido.
Históricamente, Pakistán ha recurrido a esta estrategia durante períodos de conflicto con India, como sucedió durante la guerra de Kargil en 1999 y la crisis de Pulwama en 2019, donde la afectación aérea de las aerolíneas indias fue más severa que la sufrida por Pakistán.