Un terremoto de magnitud 5,2 impactó la madrugada en el distrito Liunan de Liuzhou, una ciudad de más de cuatro millones de habitantes en la Región Autónoma Zhuang de Guangxi, al sur de China. El temblor, con una profundidad superficial de aproximadamente 8 kilómetros, generó el colapso de alrededor de una docena de edificios, atrapando a varias personas en su interior.
Las labores de rescate comenzaron inmediatamente. Para las dos de la mañana ya se desplegaron más de 50 vehículos de bomberos y equipos de emergencia con más de 300 personas operando en la zona afectada. Según reportes locales citados por la agencia Xinhua, tres personas permanecían desaparecidas y cuatro fueron trasladadas a hospitales por heridas provocadas durante el sismo.
La respuesta estatal se activó rápidamente. La sede regional encargada de la coordinación de emergencias por terremotos declaró la alerta de emergencia de nivel III, mientras que a nivel nacional, las autoridades de sismología y el Ministerio de Gestión de Emergencias elevaron la respuesta a nivel IV y enviaron equipos de trabajo especializados al epicentro.
Las instrucciones oficiales contemplaron la verificación urgente de daños y bajas, la ejecución de operaciones de búsqueda y rescate, la evacuación segura de residentes afectados y la vigilancia constante de posibles réplicas que puedan causar nuevos daños o crisis. Aunque Guangxi no es una región conocida por alta actividad sísmica, sí existen fallas geológicas que pueden desencadenar eventos como este, destacándose la rareza e impacto del terremoto en esta zona.
Las autoridades continúan con las operaciones de emergencia para localizar a los desaparecidos y evaluar el estado de las infraestructuras comprometidas, mientras la población permanece alerta ante la posibilidad de nuevas sacudidas en las horas siguientes.