Un avión de Air India que operaba la ruta Delhi-Bengaluru sufrió un impacto en la cola al intentar aterrizar, por lo que ejecutó una maniobra abortada y posteriormente fue inmovilizado para una inspección profunda. La aerolínea confirmó que no hubo heridos y que todos los pasajeros y tripulación desembarcaron con normalidad.

El incidente ocurrió durante la aproximación final, cuando la parte trasera del avión tocó la pista en un fenómeno conocido como tail-strike, que suele ocurrir cuando la aeronave adopta una actitud demasiado elevada del morro. Esta situación es inusual durante el aterrizaje y puede comprometer la estructura del fuselaje, razón por la cual la nave fue retirada de servicio a la espera de una revisión detallada.

La autoridad reguladora de la aviación, la Dirección General de Aviación Civil (DGCA), inició una investigación oficial para esclarecer las causas del incidente. Los pilotos involucrados fueron retirados temporalmente de sus funciones mientras se realiza el análisis.

Air India canceló el vuelo de retorno Bengaluru-Delhi asignado a esa aeronave y habilitó alternativas para los pasajeros afectados, asegurando que se brinda toda la asistencia necesaria en tierra. La compañía subrayó que la seguridad de sus clientes y tripulantes es su prioridad máxima.

Una fuente interna explicó que el impacto en la cola fue provocado por turbulencia de estela, un fenómeno generado al volar en el aire perturbado dejado por una aeronave de mayor tamaño que despegó momentos antes. En este caso, un Boeing 747 de carga precedió al Air India, y la turbulencia residual complicó la maniobra final del Airbus A321.