Un jet privado se quedó sin potencia en sus dos motores justo antes de estrellarse en una autopista de Texas, lo que impidió que los pilotos alcanzaran un aeropuerto cercano, según reveló un informe preliminar de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés).
La aeronave, que había partido desde San José del Cabo rumbo a Austin, presentó una vibración inusual en una etapa temprana del vuelo, algo nunca antes experimentado por la tripulación. A pesar de esta señal de alerta, los pilotos decidieron continuar tras consultar con la empresa operadora.
Ya en territorio estadounidense, la tripulación recibió alertas de baja presión de combustible y reportó fallas en un generador junto con múltiples averías, lo que llevó a declarar una emergencia y solicitar desviarse hacia el Aeropuerto Internacional de Laredo. Sin embargo, mientras se aproximaban para aterrizar, primero el motor derecho y luego el izquierdo fallaron, lo que quedó registrado en video con llamas que rodearon la aeronave durante la aproximación final.
Los controladores aéreos confirmaron que no había campos o zonas abiertas disponibles para un aterrizaje de emergencia; la única opción era la autopista principal. Ante esto, los pilotos maniobraron para intentar aterrizar sobre la carretera, impactando varios postes de luz y un vehículo antes de detenerse al borde de un paso elevado.
La puerta principal de la cabina terminó orientada hacia arriba, lo que permitió la evacuación de cinco personas. Testigos y vecinos acudieron rápidamente para ayudar, empujando y usando herramientas improvisadas para abrir las puertas, mientras los servicios de emergencia lograron extraer a una persona atrapada tras el impacto.
El avión sufrió daños severos en el fuselaje, ambas alas y la cola. Además de los dos pilotos, tres adolescentes a bordo sobrevivieron y fueron dados de alta tras recibir atención médica. Un perro que viajaba con ellos también padeció una intoxicación por humo.