Red Bull está realizando una exhaustiva investigación sobre las recientes fallas en el alerón trasero del RB29 que afectaron a Max Verstappen en dos fines de semana consecutivos. Ambos incidentes provocaron la pérdida de control del monoplaza y encendieron las alarmas en el equipo, que busca evitar un tercer accidente antes del Gran Premio de Bélgica en Spa-Francorchamps.

El primer fallo se detectó durante la clasificación en Spielberg, cuando el alerón trasero presentó un comportamiento inesperado que el equipo pudo identificar y comprender rápidamente. Sin embargo, en el siguiente fin de semana, apareció un nuevo defecto diferente, lo que generó un escenario complejo para los ingenieros y la dirección técnica de la escudería.

El sistema que originó estas dificultades es conocido como el ‘alerón Macarena’, un diseño revolucionario implementado por Red Bull a partir de 2025 que permite que el alerón gire hasta 160 grados en sentido contrario al de Ferrari, cuyo mecanismo gira hasta 270 grados. La finalidad de esta innovación es reducir la resistencia aerodinámica y aumentar la velocidad en las rectas, pero la complejidad técnica parece haber incrementado la vulnerabilidad del componente.

El director técnico de Red Bull, Pierre Wache, reconoció que aún analizan si la causa apunta a un fallo en el concepto original del alerón o a otros factores asociados. Por su parte, la FIA ha supervisado todo el desarrollo del sistema, recordando que la seguridad no es negociable bajo ninguna circunstancia.

Desde un punto de vista estratégico, el uso del alerón en Spa representa una ventaja clave, ya que el circuito exige un alto rendimiento aerodinámico para optimizar energía y velocidad en las largas rectas y curvas veloces. Sin embargo, la posibilidad de otro mal funcionamiento obliga al equipo a considerar alternativas, incluida la posible vuelta a un diseño convencional para garantizar la fiabilidad.

Laurent Mekies, responsable de Red Bull, confirmó que mantienen abiertas todas las opciones mientras prosiguen con las investigaciones y pruebas inmediatas. La presión es intensa, dada la peligrosidad que el propio Verstappen ha señalado, calificando el fallo como “sumamente riesgoso”.