Viajar con perros en avión suele implicar limitaciones estrictas respecto al tamaño y la cantidad de mascotas permitidas en cabina. Aunque la mayoría de las aerolíneas exigen que las mascotas viajen en transportines debajo del asiento, algunas ofrecen la posibilidad poco común de comprar un asiento extra para el perro, lo que brinda mayor espacio y comodidad.
En Estados Unidos, Alaska Airlines se destaca como una de las pocas compañías que permite adquirir un asiento adicional para transportar dos mascotas en cabina, cada una dentro de su respectivo transportín. Este servicio conlleva el pago del asiento más una tarifa para la mascota. Los transportines admitidos deben ser de tamaño pequeño, con dimensiones máximas aproximadas a 43 x 28 x 24 cm para modelos blandos. Además, Alaska Airlines permite llevar hasta dos perros pequeños juntos en un mismo transportín, siempre que no sobresalgan o estén incómodos.
Por otro lado, Breeze Airways, una aerolínea estadounidense lanzada recientemente, también ofrece la opción de comprar un asiento para una mascota en cabina, aunque sin la posibilidad de incluir un segundo perro en esa misma compra. Esta alternativa facilita que los dueños puedan darle a sus animales un espacio más seguro y separado del asiento de otros pasajeros.
Otras aerolíneas alrededor del mundo cuentan con políticas similares que reconocen la compra de un asiento para mascotas, aunque estas condiciones suelen variar y no siempre están claramente indicadas en sus sitios oficiales. Por ello, se recomienda contactar directamente con la aerolínea preferida para conocer de primera mano las opciones disponibles y cualquier restricción adicional.
En el caso de perros más grandes, la situación es más limitada. Alaska Airlines experimentó con la posibilidad de transportar mascotas en la cabina con dimensiones mayores, un producto llamado «in cabin baggage», durante el primer semestre de 2025, aunque esta opción dejó de estar activa poco después y actualmente mantienen el límite estándar de transportín pequeño.
Para quienes planean volar con mascotas, estas alternativas representan una opción viable para evitar que perros de tamaño mediano o que no se sienten cómodos en transportines pequeños viajen exclusivamente en bodega. Además, la compra de un asiento extra puede también evitar que se pierda espacio personal en cabina.
Es importante revisar detalladamente las políticas oficiales de cada aerolínea, ya que suelen determinar el tamaño permitido del transportín, la cantidad máxima de mascotas por pasajero, tarifas asociadas, así como las normas para que las mascotas viajen seguras y en conformidad con la regulación aérea.