Air France-KLM mostró un claro interés en explorar una posible inversión en la aerolínea británica de bajo costo EasyJet, siempre que la firma de capital privado Castlelake presente una propuesta formal. Esta decisión responde a la apreciación del valor estratégico que EasyJet representa en el mercado europeo, especialmente por su control sobre derechos de despegue y aterrizaje en terminales de alta demanda.

Ben Smith, director ejecutivo del grupo franco-neerlandés, afirmó durante una entrevista con Bloomberg en la Asamblea General Anual de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo que la oferta de Castlelake abre una oportunidad importante ante la baja valoración en el mercado de EasyJet. Subrayó la trayectoria consolidada y la robusta presencia geográfica de la aerolínea, claves para la conectividad en Europa.

El portafolio de slots que EasyJet posee en aeropuertos estratégicos es el eje del interés de Air France-KLM. Londres-Gatwick es un punto fuerte para la low cost británica, donde mantiene una base histórica y derechos muy codiciados. En Milán-Linate, EasyJet amplió su influencia mediante slots cedidos por Lufthansa en el marco de compensaciones regulatorias tras la compra de ITA Airways. En París-Orly, uno de los principales centros operativos franceses, la posición de EasyJet genera una competencia directa que la dirección del grupo franco-neerlandés sigue con atención.

La relación previa entre Air France-KLM y Castlelake simplifica las negociaciones potenciales. Ambos grupos colaboraron en la reestructuración e inversión de Scandinavian Airlines (SAS), lo que genera confianza para un eventual acuerdo. Smith destacó que cualquier movimiento por parte de Air France-KLM ante la posible adquisición sería un paso esperado también entre sus competidores en el sector low cost.

En un mercado europeo con crecientes procesos de consolidación, la posible inversión busca reforzar la competitividad y la conectividad del grupo en segmentos estratégicos, aprovechando los activos clave que EasyJet controla. Esta operación serviría para expandir la presencia de Air France-KLM en un nicho dominado por aerolíneas de bajo costo, alineando su estrategia con las tendencias actuales de la industria aérea.