Aruba Airport comenzó 2026 con un crecimiento sostenido en el número de pasajeros, reflejando un aumento del 6,4% en el primer trimestre respecto al mismo periodo del año anterior. Este dinamismo responde a una fuerte demanda turística, así como a la expansión constante de rutas aéreas.
Durante esos primeros meses, el aeropuerto registró más de 460,000 pasajeros que generaron ingresos y totalizó casi 487,000 pasajeros con salida desde sus instalaciones, con una oferta de más de 570,000 asientos disponibles. Estados Unidos sigue siendo el mercado dominante, aportando cerca del 70% de los pasajeros, seguido por América Latina, Canadá y Europa en menor proporción.
En cuanto a las aerolíneas con mayor participación, JetBlue y American Airlines lideraron con un 17% cada una, seguidas por Delta y United Airlines. Los accesos más importantes al aeropuerto incluyen rutas desde Nueva York y Boston, junto a conexiones con Bogotá y Ámsterdam.
Uno de los pilares del crecimiento es el programa Gateway 2030, un ambicioso plan de desarrollo que busca ampliar la capacidad del aeropuerto y optimizar la experiencia de los viajeros. En 2026, se inauguró un nuevo Hall de Check-In para vuelos a Estados Unidos, con modernas instalaciones y un sistema avanzado de manejo de equipajes que agilizan los procesos.
Además, avanza la construcción de la fase 1B cerca de la puerta 8, que añade tres salas de espera, tres puertas con finger, y áreas para buses de embarque y llegada. Se prevé que estas nuevas instalaciones estén operativas a mediados de diciembre. En mayo iniciaron las preparaciones para la fase 2, con ajustes temporales en el terminal, incluyendo la conversión del área principal de concesiones en una zona provisional para el control de aduanas de EE. UU.
Durante la obra, comercios y restaurantes se reubicarán a las áreas de las puertas de embarque, y un corredor temporal guiará a los pasajeros hacia los controles migratorios, asegurando el normal funcionamiento. Al finalizar, el control migratorio se trasladará a las nuevas instalaciones de fase 2 y el área central se transformará en un espacio renovado para tiendas y gastronomía fuera del área de control estadounidense.
Este plan busca no solo mejorar el flujo y eficiencia para el viajero, sino también generar un aeropuerto más espacioso y cómodo, con tecnologías de punta y prestaciones actualizadas. Aruba Airport sostiene su compromiso de fortalecer la conectividad y ampliar la capacidad para seguir siendo un destino atractivo y competitivo en la región.