Caribbean Airlines decidió suspender varias rutas en el Caribe oriental debido a las fuertes pérdidas acumuladas desde la ampliación de su red en 2023. Entre las rutas canceladas se encuentran los vuelos hacia Dominica, St Kitts y la conexión directa entre Guyana y Surinam. Además, redujo la frecuencia de vuelos a Martinica y Guadalupe a la mitad. Estas medidas comenzaron a aplicarse desde el primero de junio.
Los recortes forman parte de un intento por controlar los daños económicos, ya que las rutas internacionales regionales acumularon pérdidas cercanas a los 19 millones de dólares para abril de este año. La abandonada ruta entre Jamaica y Fort Lauderdale, eliminada a finales del año pasado, representó pérdidas superiores a los siete millones de dólares.
La aerolínea, que es mayoritariamente propiedad del gobierno de Trinidad y Tobago, había lanzado el programa de expansión con el objetivo de fomentar la integración aérea en la región, impulsar el turismo y el comercio. Sin embargo, una revisión exhaustiva a cargo de la nueva dirección evidenció que varios trayectos carecían de fundamentos comerciales sólidos, lo que llevó a la retirada casi inmediata de esos servicios deficitarios.
También se han suspendido anteriormente vuelos a las Islas Vírgenes Británicas y se ha reconfigurado el centro de operaciones en Barbados. A los pasajeros afectados por la cancelación se les ofrece alternativas mediante vuelos con aerolíneas asociadas, reembolsos completos o créditos para futuros viajes.
Este repliegue se da mientras Caribbean Airlines sigue incorporando nuevos aviones, ya que acaba de recibir su décimo Boeing, lo que revela la complejidad de equilibrar crecimiento y rentabilidad en un mercado regional pequeño y fragmentado, donde la operación de vuelos entre islas suele presentar dificultades financieras.