En India, el recorte de vuelos domésticos que comenzó a partir de julio impactó de forma desigual a los seis principales aeropuertos metropolitanos del país. Chennai fue el más afectado, con una reducción significativa tanto en la cantidad de vuelos como en los asientos disponibles, por debajo de las otras cinco capitales regionales.
Según datos analizados de Cirium, Chennai experimentó una caída de alrededor del 22% en salidas respecto al mismo mes del año anterior, acompañado de una reducción del 15% en la oferta de asientos. Esta situación se explica en parte por la decisión de SpiceJet de suspender todos los vuelos operados desde este aeropuerto en julio, lo que provocó que la cifra de vuelos domésticos de Chennai descendiera a menos de 1.000 por semana.
En contraste, Delhi reportó un crecimiento del 2% en salidas y un aumento del 4% en asientos disponibles durante el mismo período. Este crecimiento se debe principalmente a la actualización de flota de IndiGo y Akasa Air, que incorporaron aviones con mayor capacidad en sus rutas nacionales. Esto mantiene a Delhi como el principal centro aéreo del país, rompiendo la tendencia general de disminución.
Otros aeropuertos metropolitanos también evidenciaron descensos, aunque menos pronunciados que Chennai. Hyderabad registró una caída del 19% en vuelos, pero sigue operando con más de 1.000 salidas semanales. Kolkata también bajó su volumen de vuelos por debajo de las 1.000 salidas semanales con una reducción del 17%. Mumbai y Bengaluru muestran descensos del 14% y 13%, respectivamente, aunque en Bengaluru el impacto en asientos fue moderado gracias a la sustitución de algunos vuelos ATR por aeronaves de cabina estrecha, incrementando la capacidad.
Además, el primer día de julio coincidió con un aumento de vuelos en el aeropuerto Noida International, que había comenzado operaciones recientemente, pero esta mejora fue insuficiente para revertir la tendencia negativa a nivel nacional. El Ministerio de Aviación Civil informó que el total de vuelos domésticos cayó de 2.826 el 30 de junio a 2.698 el 1 de julio, con el número de pasajeros también disminuyendo ligeramente.
Este escenario contrasta con el comportamiento habitual de crecimiento anual del tráfico aéreo durante la misma época, lo que evidencia una desaceleración significativa en la demanda y capacidad doméstica en India para este periodo.