El sector aéreo colombiano avanza en la protección de los derechos de los pasajeros, aunque persisten desafíos en la claridad de la información y la accesibilidad. Un reciente conversatorio reunió a representantes de aerolíneas, operadores aeroportuarios, autoridades regulatorias y expertos legales para debatir sobre cómo mejorar la experiencia del usuario desde la compra del tiquete hasta la llegada a destino.
En el encuentro, realizado durante la temporada vacacional, se enfatizó que Colombia cuenta con un marco regulatorio amplio y robusto para proteger a los pasajeros, que combina normas domésticas y disposiciones generales de protección al consumidor. Sin embargo, también se reconoció que la regulación actual puede ser compleja debido a su multiplicidad, lo que dificulta la comprensión y aplicación práctica tanto para usuarios como para la industria.
Uno de los principales puntos destacados fue la necesidad de simplificar y transparentar la información dirigida al pasajero. Se apuntó que la experiencia de viaje comienza mucho antes de llegar al aeropuerto y finaliza al regresar a casa, por lo que la reducción de obstáculos desde la compra del boleto es fundamental. El Aeropuerto El Dorado, por ejemplo, ha incorporado tecnologías como pantallas informativas e iniciativas para facilitar la navegación y comunicación con los viajeros.
Además, los participantes del panel coincidieron en que el reto va más allá de la regulación misma, centrando la discusión en la accesibilidad del lenguaje y los canales de información, así como en la coordinación entre aerolíneas, aeropuertos y autoridades para atender integralmente al pasajero. También se puso en relieve la importancia de que los usuarios conozcan tanto sus derechos como sus responsabilidades durante el viaje.
Este análisis se produjo en un momento en que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) alertó sobre propuestas regulatorias en Colombia que podrían impactar la operación, como la imposición de topes a tarifas o cambios en la comercialización de pasajes. Ante este escenario, la reflexión compartida apuntó a fortalecer un sistema que beneficie a todos los actores y garantice una experiencia más satisfactoria para los viajeros.