Las principales aerolíneas de pasajeros en Estados Unidos enfrentaron un aumento abrupto en sus gastos de combustible en marzo, que alcanzaron más de 5.000 millones de dólares. Esta cifra representa un incremento de 1.800 millones de dólares, es decir, un 56% más que en febrero del mismo año, según datos del Departamento de Transporte de EE. UU.

El litro (galón) de combustible para jets subió a 3,13 dólares, 74 centavos más que en febrero, un aumento del 31%. Además, el consumo de combustible creció un 20% en marzo, reflejando un mayor movimiento aéreo que, junto con el alza de precios, tensiona los costos operativos de las aerolíneas.

Este aumento se da en un contexto global complejo, marcado por conflictos geopolíticos en la región del Estrecho de Ormuz, vía estratégica para el transporte de petróleo. Esta situación ha provocado turbulencias en el mercado del crudo que se trasladan directamente a los costos del combustible para la aviación.

El combustible representa hasta una cuarta parte de los gastos operativos para las aerolíneas, un factor clave en la rentabilidad y en las decisiones de tarifas. Como respuesta a esta crisis, varias compañías aéreas han incrementado los precios de los pasajes y las tasas por equipaje, además de recortar rutas y aplicar otras medidas de reducción de costos.

Entre los afectados, la aerolínea de bajo costo Spirit Airlines suspendió sus operaciones recientemente, reconociendo que los costos adicionales por combustible, que sumaron 100 millones de dólares en marzo y abril, fueron determinantes para su fracaso en un plan de restructuración.

El director ejecutivo de Southwest Airlines reconoció la dificultad que representa esta alza y señaló que la industria debe adaptarse para resistir estos periodos de volatilidad. Paralelamente, algunas aerolíneas low cost solicitaron un rescate gubernamental por 2.500 millones de dólares para hacer frente a los costos elevados, pero el secretario de Transporte descartó por ahora la necesidad de este apoyo.