Un avión de Turkish Airlines que transportaba a 277 pasajeros y 11 tripulantes se incendió mientras aterrizaba en el aeropuerto internacional de Tribhuvan, en Kathmandu, según informaron autoridades locales. El fuego se originó a causa de una chispa en el tren de aterrizaje derecho, sin que se reportaran heridos entre los pasajeros o la tripulación.

El incidente obligó a cerrar durante casi dos horas la única pista operativa del aeropuerto, lo que generó interrupciones temporales en las operaciones aéreas. Posteriormente, la pista fue reabierta y la situación quedó completamente controlada.

Nepal es conocido por su geografía complicada, con pistas rodeadas de picos nevados y terrenos difíciles para el aterrizaje, lo que exige especial pericia a los pilotos. En años recientes, la región ha enfrentado diversas dificultades en su aviación, incluyendo múltiples accidentes y restricciones impuestas por la Unión Europea.

Ante estas circunstancias, el gobierno nepalí anunció planes para mejorar los sistemas de radar y monitoreo meteorológico en su aeropuerto principal con el fin de reforzar la seguridad aérea. No es la primera vez que Turkish Airlines sufre un percance en Kathmandu: en 2015, una de sus aeronaves se salió de la pista, causando una suspensión de las operaciones por varios días, aunque sin víctimas.