Hace cuarenta años, el Ejército del Aire recibió sus primeros cazabombarderos EF-18 Hornet, un modelo que desde entonces ha renovado la capacidad operativa de sus escuadrones y ha demostrado una notable versatilidad en misiones de combate aire-aire y aire-superficie. Originarios de McDonnell Douglas, hoy parte de Boeing, estos aviones han sido fundamentales para la defensa y operaciones internacionales en el marco de la OTAN.

El programa inicial contempló la adquisición de 72 unidades nuevas, complementadas con 24 ejemplares de segunda mano provenientes de la United States Navy, que ingresaron con distintos camuflajes adaptados a su rol como aeronaves agresoras. Esta flota se distribuyó especialmente entre el Ala 15 de Zaragoza, el Ala 12 de Torrejón y el Ala 46 en la Base de Gando, en Canarias. De esta forma, el Hornet sustituyó progresivamente a modelos anteriores como los F-5 Freedom Fighter, F-4 Phantom y Mirage III, ampliando el espectro operativo táctico y estratégico del Ejército.

Los EF-18 españoles han acumulado ya cientos de miles de horas de vuelo. El Ala 15 reporta aproximadamente 200.000 horas, el Ala 12 cerca de 175.000 y el Ala 46 alrededor de 50.000. Para reconocer esta trayectoria, se ha pintado uno de los monopuestos, el 15-43, con motivos especiales en los estabilizadores verticales y depósitos alusivos a su pertenencia a los Escuadrones Tigre. Recientemente, este modelo renovado participó en ejercicios multinacionales en Grecia, destacándose entre las aeronaves desplegadas.

Estos cazabombarderos continúan operando con modernizaciones que mantienen su relevancia tecnológica y táctica. Además, su software y sistemas de mantenimiento evolucionaron para otorgar una autonomía destacada en comparación con adquisiciones anteriores. Se espera que los EF-18 permanezcan en servicio activo al menos hasta mediados de la próxima década, consolidando su legado dentro del Ejército del Aire y del Espacio.