El incremento del transporte aéreo ha facilitado un auge notable del turismo en Europa desde 2010, favoreciendo la creación de empleos y ganancias en el sector hotelero. Sin embargo, este crecimiento no ha mejorado la productividad ni los salarios reales, sino que ha concentrado los beneficios en grandes empresas y propietarios inmobiliarios, afectando negativamente a los arrendatarios y las comunidades locales.

Uno de los impactos menos visibles pero más significativos es el aumento en los precios de la vivienda y los alquileres que provoca el turismo masivo impulsado por el transporte aéreo. Este fenómeno afecta principalmente a los hogares de bajos ingresos, que ven incrementados sus costos y se enfrentan a condiciones habitacionales precarias. Además, el encarecimiento inmobiliario puede dañar la productividad de otros sectores económicos y fomentar una asignación ineficiente del capital y la mano de obra hacia actividades menos productivas centradas en la especulación.

La expansión aeroportuaria, impulsada por la demanda creciente de vuelos internacionales, contribuye a estas dinámicas, mientras que las políticas de fiscalidad sobre la aviación no logran corregir estas externalidades. Por ello, se plantea la necesidad de revisar críticamente las estrategias de crecimiento del sector, poniendo especial atención en la distribución equitativa de los beneficios económicos y en los costos sociales y ambientales que conlleva el turismo aéreo.

Los expertos recomiendan limitar la expansión de aeropuertos en regiones próximas a la saturación turística y moderar las llegadas aéreas internacionales para frenar el aumento de los precios inmobiliarios. Asimismo, sugieren fomentar alternativas como el turismo doméstico y la conectividad ferroviaria internacional, que ayudarían a distribuir de manera más equilibrada el flujo de turistas y los ingresos generados.

Para mejorar la equidad y la sostenibilidad, también se propone dirigir el gasto turístico hacia negocios locales y promover incrementos en productividad y salarios dentro del sector de la hospitalidad, hasta ahora caracterizado por bajos beneficios para sus trabajadores.