Embinder, fabricante brasileño de aeronaves, enfrenta una creciente cautela entre sus clientes ante la inestabilidad provocada por el conflicto en Irán. Varias aerolíneas que cuentan con opciones de compra sobre aviones nuevos deciden aplazar la activación de esos derechos, aunque no cancelan los pedidos firmes ya comprometidos.
El director ejecutivo de Embraer, Francisco Gomes Neto, explicó en la última cumbre de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) en Río de Janeiro que esta postura no ha generado hasta ahora solicitudes para retrasar las entregas ni ha reducido la actividad comercial en ventas. Sin embargo, el impacto geopolítico sí ralentiza decisiones sobre nuevos contratos, reflejando un clima de cautela más que una caída en la demanda efectiva.
El retraso en ejercer opciones, que son derechos no obligatorios para comprar aeronaves adicionales, funciona como un termómetro de confianza en la industria en momentos de incertidumbre. Esta dinámica se observa en la fase inicial de una desaceleración, con postergaciones que suelen reducirse cuando se estabiliza el entorno económico y político. El conflicto también ha elevado los precios del petróleo y el combustible para jets, depreciando los márgenes de ganancias de las aerolíneas y obligándolas a ponderar con mayor cautela la compra de nuevos aparatos.
Embraer cuenta con un importante portafolio de pedidos que cubre casi cinco años de entregas previstas, lo que le permite absorber sin tensiones estas fluctuaciones a corto plazo. Además, mantiene una cartera activa de ventas, especialmente para su familia de jets E2, reconocidos por su eficiencia en consumo de combustible, aspecto crucial ante la volatilidad en los costos del petróleo.
En el contexto actual, la empresa apuesta a concretar nuevos acuerdos en ferias internacionales, como la próxima en Farnborough, donde podría cerrar contratos importantes. Entre los recientes logros destacan convencionalismos con Finnair por 18 aviones y con la arrendadora Azorra por 15 unidades, consolidando así su avance para los próximos años.
Gomes Neto destacó que el verdadero desafío para alcanzar las metas de producción radica más en la estabilidad y optimización de las cadenas de suministro que en las tensiones políticas globales. Embraer prevé mantener la entrega de entre 80 y 85 aviones este año, con un objetivo interno de aumentar hasta 100 unidades en 2027, confiando en que la recuperación del sector aéreo permita superar la pausa temporal en decisiones de compra.