La actividad del volcán Lewotobi Laki-Laki, ubicado en la isla de Flores, interrumpió el tráfico aéreo tras una serie de erupciones que expulsaron ceniza volcánica a más de dos kilómetros de altura. Debido a esto, las autoridades cerraron el aeropuerto de Maumere, afectando cinco vuelos domésticos en la región.

El volcán, con una altitud de 1,584 metros y ubicado a unos 60 kilómetros del aeropuerto, se encuentra en el segundo nivel más alto de alerta volcánica en Indonesia. Se mantiene un perímetro de exclusión de cinco kilómetros alrededor del cráter para proteger a la población. Además, se aconseja a los habitantes cercanos a los ríos estar atentos ante posibles lahares, flujos de lodo volcánico que pueden ocurrir si se producen lluvias intensas.

Lewotobi Laki-Laki forma un par con su volcán vecino, Lewotobi Perempuan, de menor actividad. El año pasado, el primero generó una columna de ceniza de 18 kilómetros que obligó a cancelar decenas de vuelos en Bali, otro importante destino turístico del país. Indonesia, situado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, es una zona de alta actividad sísmica y volcánica, lo que hace habituales estos eventos naturales y sus impactos en la infraestructura y comunidades locales.