La Fórmula 1 presentó su informe de sostenibilidad que revela una reducción significativa del 35% en sus emisiones de carbono en comparación con 2018, consolidando su compromiso para lograr emisiones netas cero en 2030. Esta disminución equivale a la extracción de cerca de 80.000 toneladas de CO2 equivalente de las operaciones del campeonato, incluyendo el uso creciente de combustible de aviación sostenible (SAFc).

El sector de fábricas e instalaciones lideró la reducción, con un recorte de 64% equivalente a 37.000 toneladas de CO2, gracias a la migración masiva hacia fuentes de energía renovable en los centros operativos de los equipos y la organización central. Además, los traslados de personal sufrieron una baja del 27% en emisiones, mientras que la logística, uno de los puntos más contaminantes, disminuyó su impacto en un 29% respecto al año base.

En 2025, la Fórmula 1 alcanzó varios hitos operativos en la descarbonización del transporte de carga, combinando por primera vez soluciones de bajas emisiones en los tres modos: aéreo, marítimo y terrestre. La inversión en combustible de aviación sostenible se duplicó, reduciendo aproximadamente un 40% las emisiones del flete aéreo. También se introdujo el uso de combustible marítimo sostenible para el transporte oceánico, abriendo un camino a la descarbonización prolongada del sector logístico.

En cuanto a los eventos, el despliegue de fuentes energéticas alternativas como HVO, energía solar y baterías en todos los Grandes Premios europeos generó una reducción del 17% en las emisiones por carrera. Este avance se logra incluso con la expansión del calendario, que pasó de 21 a 24 carreras entre 2018 y 2025, con la colaboración constante de los promotores locales.

La estrategia a futuro contemplará una profunda reestructuración en los flujos de transporte, buscando que más del 50% de la carga que actualmente se mueve por vía aérea sea desviada hacia el transporte marítimo y centros logísticos regionales en el plazo hasta 2030. Sumado a esto, la racionalización del calendario, prevista para 2026, se presenta como la principal herramienta para afianzar una reducción estructural de emisiones en los próximos años.

El presidente de Fórmula 1, Stefano Domenicali, destacó que la organización busca demostrar sus avances a través de acciones concretas y no solo palabras, reafirmando el compromiso con una operación más sostenible y enfocada en la protección ambiental dentro del automovilismo mundial.