Las condiciones climáticas adversas en el archipiélago de Madeira provocaron la cancelación de 30 vuelos, entre arribos y salidas, en el aeropuerto internacional de la isla. Esta situación afectó el normal desarrollo de las operaciones aéreas durante el día, obligando a las aerolíneas a suspender 15 vuelos de llegada y 15 de partida.
La autoridad aeroportuaria y ANA - Aeroportos de Portugal informaron que además de los vuelos cancelados, se registraron numerosos retrasos en las conexiones programadas. También advirtieron que se podrían mantener estas dificultades durante los próximos días debido a la persistencia de los fuertes vientos en la zona.
La Port Authority de Funchal emitió alertas sobre las condiciones meteorológicas adversas, enfocando especialmente en la intensidad del viento que afecta la seguridad aérea y terrestre. Por esta razón, se recomendó a los pasajeros verificar el estado de sus vuelos con las respectivas compañías antes de dirigirse al aeropuerto para evitar inconvenientes.
Esta interrupción de las actividades aeroportuarias se extendió por segundo día consecutivo, reflejando la compleja situación meteorológica que atraviesa Madeira. La isla, conocida por su geografía montañosa y su ubicación expuesta al Atlántico, suele verse afectada en ocasiones por estas ráfagas que dificultan las maniobras de aterrizaje y despegue.