La cotización de International Consolidated Airlines Group (IAG) aumentó casi un 18% durante el último mes, agregando un valor significativo a las inversiones en la compañía, a pesar de las preocupaciones globales sobre el impacto del alza en los precios del combustible derivado del conflicto en Irán.
Aunque la directiva de IAG advirtió que el costo del combustible podría incrementarse en mil seiscientos millones de euros, alcanzando un gasto total de nueve mil millones, la compañía ha logrado mantener resultados sólidos. El beneficio operativo antes de impuestos reportado en 2025 superó los cinco mil millones de euros, reflejando una recuperación notable desde las pérdidas sufridas durante la pandemia.
En el primer trimestre del año, los ingresos de IAG crecieron un 19%, alcanzando siete mil doscientos millones de euros, y la empresa redujo su deuda neta en mil ochocientos millones, situándola en cuatro mil doscientos millones, un avance considerable desde el pico de más de diez mil millones en 2022. Estos resultados superaron las expectativas del mercado y fortalecieron la confianza en la compañía.
El incremento de la acción también se atribuye a la esperanza entre los inversores de un posible acuerdo diplomático en Medio Oriente, que podría aliviar las tensiones y estabilizar los precios del petróleo y jet fuel. A pesar de los riesgos geopolíticos persistentes, el mercado ha valorado la acción de IAG con un ratio precio-beneficio relativamente bajo de 6,8, lo que puede resultar atractivo para quienes buscan oportunidades en el sector aéreo.
Sin embargo, la industria aérea enfrenta desafíos estructurales debido a sus altos costos fijos y la volatilidad derivada de factores externos como conflictos internacionales, fluctuaciones del petróleo, cambios climáticos y la coyuntura económica global. Estos elementos limitan la capacidad de la acción para alcanzar valoraciones similares al promedio del índice FTSE 100.