Un vuelo de United Airlines sufrió un incidente durante su aterrizaje en el aeropuerto de Newark, Nueva Jersey, cuando la aeronave rozó un poste de iluminación, causando daños en el avión y afectando a un vehículo aledaño. Según el informe inicial difundido por la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB), el copiloto alertó que el avión estaba «lento y un poco bajo» en su descenso, pero no advirtió la situación con suficiente antelación para solicitar abortar la maniobra.
La nave, un Boeing 767 que había partido de Venecia, Italia, experimentó un «golpe» y una «leve sacudida» justo antes del toque en pista. Si bien inicialmente se informó que el avión había impactado la parte superior de un camión de reparto, el reporte de la NTSB aclaró que en realidad fueron fragmentos del poste de luz los que dañaron la cabina y el remolque del camión que circulaba por la autopista cercana.
El Boeing 767 logró aterrizar sin que ninguno de los más de 200 pasajeros resultara herido, a pesar de sufrir daños importantes en el fuselaje y en uno de sus neumáticos, donde se observaron marcas compatibles con cortes. Hasta el momento, la investigación no ha determinado las razones exactas del descenso bajo ni ha emitido recomendaciones para evitar incidentes similares, tareas que quedan reservadas para el informe final previsto para el año próximo.
El reporte también describe que la tripulación recibió instrucciones para prepararse para tres posibles pistas diferentes al aproximarse al aeropuerto, lo que generó poco tiempo para adaptarse a cambios repentinos. Los controladores de tránsito aéreo habían informado a los pilotos sobre las condiciones cambiantes, entre ellas vientos fuertes y una pista corta, que representaron un desafío para el piloto al mando.
Una cámara interna del camión involucrado captó el momento del impacto, mostrando al conductor inicialmente relajado y luego con una ligera preocupación ante el ruido del avión. La secuencia en video evidenció cómo los restos del poste dañaron el vehículo sin que se identificaran marcas de neumáticos en la cabina o el remolque, avalando la aclaración del informe.
Expertos en seguridad aérea interpretan que factores ambientales, como la fuerte turbulencia y la dificultad de la pista, complicaron la maniobra de aterrizaje. Por ahora, la NTSB mantiene la investigación abierta para analizar todos los elementos que llevaron a esta situación y evaluar protocolos para mejorar la respuesta de la tripulación en vuelos con condiciones adversas.