Una pasajera de un vuelo de United Airlines que viajaba de Oklahoma a Chicago sufrió un ataque verbal cuando el hombre que estaba a su lado la llamó “gorda apestosa” sin imaginar que alguien más presenciaba el hecho. La mujer, identificada como Savannah Phillips, relató cómo ese insulto la afectó profundamente durante el viaje.
Phillips explicó que, debido a inseguridades personales por su peso, prefería volar en asientos separados para evitar sentirse incómoda. Sin embargo, ese día su lugar fue asignado en la puerta de embarque y tuvo que sentarse junto al hombre, quien se identificó como comediante y vestía unas gafas amarillas. Desde el comienzo la situación se tornó incómoda, ya que el hombre mantuvo su teléfono muy cerca de su rostro mientras escribía mensajes.
Lo que terminó por devastar a Savannah fue ver cómo el hombre tecleaba un mensaje en el que hacía referencia a una “gorda apestosa”, justo mientras ella estaba a su lado. Ella no leyó todo el texto, pero consideró que se refería a ella y, al intentar ignorarlo, no pudo evitar llorar. La pasajera describió esa experiencia como una confirmación dolorosa de sus críticas internas sobre sí misma.
Sin embargo, la humillación no quedó sin respuesta. Un pasajero del asiento del pasillo observó lo sucedido y decidió actuar. Tomó una foto del hombre y la compartió en Snapchat junto con un mensaje que denunciaba la actitud ofensiva y proponía confrontarlo al finalizar el vuelo. Este acto de solidaridad puso en evidencia el mal comportamiento del hombre y ofreció un apoyo inmediato a la víctima.
Este episodio en un vuelo comercial pone sobre la mesa la importancia del respeto entre pasajeros y cómo el acoso verbal puede impactar emocionalmente a las personas en espacios públicos reducidos como la cabina de un avión.