Un nuevo proyecto aeronáutico con respaldo de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial del Reino Unido apunta a revolucionar los vuelos comerciales de larga distancia. Invictus, el avión hipersónico en desarrollo, podría cubrir la ruta entre Londres y Sídney en apenas tres horas, un tiempo que supera ampliamente el registro del Concorde, cuyo vuelo récord demoró más de 17 horas.

Esta propuesta representa un avance significativo en la industria de la aviación, donde los viajes intercontinentales actualmente superan las 20 horas incluyendo escalas. Con Invictus, pasajeros podrían abandonar Londres por la mañana y llegar a Sídney a tiempo para el almuerzo, cambiando la percepción actual de los vuelos ultra largos.

Sin embargo, el avión aún se encuentra en fase de diseño y pruebas, y se prevé que su primer vuelo de prueba no ocurra antes de la década de 2030. A pesar de ello, el proyecto refleja el renovado interés por lograr vuelos hipersónicos para uso comercial, una aspiración que se mantiene vigente desde la retirada del Concorde en 2003.

El desarrollo de Invictus implica superar desafíos técnicos y regulatorios relacionados con la velocidad, la eficiencia energética y la seguridad de la aviación hipersónica. Si la iniciativa prospera, permitiría a los viajeros recorrer distancias que hoy requieren un día entero en cuestión de horas, transformando profundamente la experiencia de los vuelos internacionales.