La conexión aérea en la Unión Europea experimentó un estancamiento significativo en 2025, con un aumento neto de apenas 154 rutas, lo que representa un crecimiento inferior al 1%. Este dato revela la creciente dificultad del sector para expandirse en un marco regulatorio y económico cada vez más restrictivo.
Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), la red que enlaza a Europa por vía aérea alcanzó un total de 14,797 rutas, tanto dentro del bloque como con otros continentes. Sin embargo, este ligero incremento se dio en un contexto de alta volatilidad, ya que se cancelaron más de 1,100 enlaces mientras se añadieron poco más de 1,200, de los cuales una parte correspondió a reactivaciones de rutas suspendidas por más de un año.
El bajo crecimiento preocupa debido al impacto económico de la aviación en la Unión Europea, que soporta más de 9 millones de empleos y aporta alrededor de 760,000 millones de euros al PIB regional. El avance limitado de la red aérea frena la generación de oportunidades comerciales, el turismo y el intercambio cultural, pilares fundamentales para el dinamismo económico del continente.
Para enfrentar esta situación, IATA propuso a los legisladores europeos una agenda con seis prioridades, entre las cuales destacan:
- Reformular urgentemente la regulación de derechos de los pasajeros para aliviar la carga financiera de las aerolíneas, reduciendo indemnizaciones automáticas que representan costos millonarios y afectan la viabilidad de rutas menos rentables.
- Impulsar una estrategia eficaz para el Combustible Sostenible de Aviación (SAF), buscando reducir sus costos y establecer sistemas de contabilidad virtual que faciliten su adopción por parte de las compañías aéreas.
- Implementar un marco regulatorio más flexible que favorezca la apertura y mantenimiento de rutas aéreas, estimulando la conectividad e integración continental.
Las autoridades y el sector aéreo reconocen que sin reformas profundas el crecimiento del transporte aéreo europeo continuará limitado, lo que podría comprometer la competitividad regional, la creación de empleo y la recuperación económica post-pandemia.