Un vuelo de Delta Air Lines proveniente de Dallas realizó una maniobra conocida como "go-around" para abortar su aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Logan de Boston debido a la proximidad con un avión de American Airlines que despegaba desde una pista que se cruza con la pista de llegada. La Administración Federal de Aviación (FAA) investiga el incidente ocurrido el sábado por la mañana.
El vuelo 2351 de Delta, con 129 pasajeros y seis tripulantes a bordo, coordinó la maniobra con el control de tráfico aéreo y logró aterrizar con seguridad posteriormente. Según un vocero de la aerolínea, todos los pasajeros desembarcaron con normalidad, sin que se reportaran daños ni heridos. Tanto American Airlines como las autoridades aeroportuarias remitieron las consultas a la FAA.
La FAA sostiene que la realización de go-arounds es una práctica común y segura, aplicable cuando el piloto o el control aéreo detecta alguna situación que pueda comprometer la seguridad al momento de aterrizar. Sin embargo, este episodio llamó la atención en un contexto sensible debido a varios accidentes aéreos recientes que involucran distintas aeronaves en Estados Unidos y Europa.
En los últimos días, se registraron accidentes fatales, como el choque de un jet de negocios en Texas, un B-52 que se estrelló en California durante un vuelo de prueba y un accidente en una actividad de paracaidismo en Missouri, con múltiples víctimas. También en Francia, un fundador de una empresa de videojuegos falleció en un siniestro aéreo.