Los pasajeros en Europa no verán una eliminación total de las tarifas por equipaje de mano a corto plazo. El Parlamento Europeo alcanzó un acuerdo para que las aerolíneas informen desde el inicio del proceso de compra el precio del billete con el equipaje de mano facturado incluido, pero sin prohibir que las compañías sigan cobrando por ese servicio.
Según las nuevas normas, que retoman una sentencia histórica del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, los viajeros podrán llevar un artículo personal y una pieza de equipaje de mano que no supere los siete kilos y ciertas dimensiones. No obstante, las aerolíneas podrán ofrecer una tarifa básica más económica sin incluir la franquicia de equipaje, dejando al pasajero la opción de pagar más para llevarlo sin costes adicionales.
Este acuerdo representa un avance sobre la legislación vigente, que hasta ahora permitía cobrar por el equipaje de mano en muchas aerolíneas europeas, principalmente en las de bajo costo. A pesar de la prohibición expresa de añadir cargos por estas piezas en una sentencia de 2014, operadores como Ryanair, Wizz Air o Vueling han continuado con esas prácticas argumentando el cumplimiento de la ley vigente.
La propuesta comenzó a gestarse en 2013, pero resistencias internas en varios estados miembros retrasaron su aprobación por más de una década. Durante el proceso, algunos miembros del Parlamento defendieron con fuerza una inclusión obligatoria y gratuita de maleta de cabina, pero el compromiso final se centró en transparentar los precios para facilitar la comparación y evitar sorpresas al consumidor.
El sector aéreo criticó duramente la iniciativa. La asociación Airlines for Europe alertó que la obligación de incluir una maleta en la tarifa podría elevar los costes básicos para todo tipo de billetes. El CEO de easyJet calificó la regulación como una idea errónea y poco realista, asegurando que los políticos desconocen la operativa real de la industria.
En el plano nacional, España ya tomó medidas al imponer sanciones a varias compañías low-cost por cobrar por equipaje de mano y prácticas consideradas abusivas. Estas aerolíneas recurrieron esas multas y el debate sobre los derechos de los pasajeros en la UE continúa abierto, con esta nueva norma que busca un balance entre protección al consumidor y flexibilidad comercial para las aerolíneas.