Los pasajeros aéreos en Europa seguirán teniendo derecho a reclamar compensaciones económicas cuando sus vuelos sufran retrasos superiores a tres horas, según el acuerdo provisional alcanzado por el Parlamento de la Unión Europea para reformar el Reglamento CE261. Después de más de una década sin modificaciones, esta normativa ratifica los importes de indemnización y fortalece la protección frente a cancelaciones, denegación de embarque y demoras.
El texto mantiene las indemnizaciones establecidas en 250 euros para vuelos de corta distancia, 400 euros para trayectos medios y hasta 600 euros para vuelos largos, con una reducción del 50% en ciertas condiciones cuando se ofrece una ruta alternativa o el retraso no supera las cuatro horas a la llegada. Además, las aerolíneas podrán eximir el pago cuando el incidente se deba a circunstancias extraordinarias como desastres naturales, conflictos bélicos o huelgas en servicios aeroportuarios o de navegación aérea, pero deberán continuar brindando asistencia a los pasajeros afectados.
Entre las mejoras introducidas, el acuerdo establece servicios obligatorios para quienes enfrentan largas esperas: refrigerios cada dos horas, una comida luego de tres horas y alojamiento hasta por tres noches en casos prolongados que lo requieran. También se incluye la obligación de que las compañías proporcionen de manera electrónica información clara sobre cómo realizar las reclamaciones y agilizar los reembolsos, promoviendo mayor transparencia y facilitando los procedimientos para los usuarios.
El reglamento conserva el derecho a optar por el reembolso o la reubicación en otro vuelo en caso de cancelaciones informadas con menos de dos semanas de anticipación. Según las negociaciones, estas medidas buscan equilibrar la protección del consumidor con la operatividad del sector aéreo, evitando trámites burocráticos excesivos para las aerolíneas.
Este acuerdo representa una actualización significativa de la normativa vigente desde 2004, que ahora incorpora categorías claras de compensaciones y asistencia, buscando ofrecer mayor seguridad y certeza a los viajeros europeos ante imprevistos en sus vuelos.