Una expedición formada por familias de un club deportivo de Inca viajó a Sevilla para participar en un campeonato de taekwondo, pero la salida se complicó en el aeropuerto de Palma cuando Ryanair autorizó el embarque de ocho menores sin la compañía de padres, madres ni tutores legales.

El conflicto se originó cuando el personal de la aerolínea impidió el embarque a toda la delegación de unas 25 personas, incluyendo padres e hijos. Después de una fuerte discusión y la intervención de la Guardia Civil del aeropuerto de Son Sant Joan, el grupo pudo iniciar el embarque, salvo dos padres que quedaron retenidos en tierra por decisión del empleado de la puerta.

Estos hechos provocaron que los niños abordaran el vuelo sin la presencia de un adulto responsable, lo que contraviene la normativa de navegación aérea. A raíz de esta situación, algunos de los padres presentaron reclamaciones a la compañía y anunciaron que este lunes interpondrán una demanda formal contra Ryanair por incumplimiento de la normativa y por poner en riesgo la seguridad de los menores.

La expedición había sufrido previamente múltiples inconvenientes relacionados con recargos adicionales por equipaje y servicios, lo que intensificó el malestar durante el proceso de embarque. La actuación del personal de Ryanair en la puerta de embarque motivó críticas y la denuncia por parte de las familias afectadas, quienes aseguran que la empresa no ofreció justificaciones claras para impedir el embarque de los padres.