Con más de 3,000 millas de vuelo en Boeing y actualmente como primer oficial en un Boeing 787 Dreamliner, Simin Taheri probó recientemente la cabina de un Airbus A320 en un simulador avanzado para analizar las diferencias entre ambas marcas que dominan el espacio aéreo comercial.

Las dos firmas representan más del 95% de los aviones de pasajeros en todo el mundo, pero la filosofía de diseño de sus cabinas es radicalmente distinta. Taheri explicó que Airbus prioriza la gestión del sistema y la automatización, mientras que Boeing otorga mayor control directo al piloto, requiriendo que este intervenga activamente en situaciones críticas como la aproximación a una pérdida de sustentación.

Un ejemplo claro es el sistema de «trimming»: en Airbus es completamente automatizado, mientras que en Boeing el piloto debe ajustarlo manualmente, lo que incrementa la participación directa en el vuelo. Este enfoque más manual ofrece ventajas en experiencia y aprendizaje, pero también implica una mayor carga de trabajo para la tripulación.

En cuanto a la recomendación para pilotos novatos, Taheri considera que es preferible desarrollar una sólida base de habilidades sin depender demasiado de la automatización desde el inicio. Por ello, se inclina por Boeing, ya que exige una mayor interacción y permite entender mejor las dinámicas de vuelo: “Si fuera un piloto nuevo, preferiría Boeing por cómo se siente pilotar”, indicó.

No obstante, reconoce las virtudes de Airbus, especialmente para vuelos cortos, por su cabina intuitiva y confortable, que facilita las operaciones en rutas regionales. Cada avión tiene sus ventajas y desventajas, y la elección dependerá del estilo y la preferencia personal del piloto.