Qantas planifica poner en marcha un servicio sin escalas entre Londres y Sídney a finales de 2027, posponiendo cinco años su proyecto original. Esta conexión superará el récord actual de vuelo comercial continuo más largo, desplazando a la ruta de Singapore Airlines entre Singapur y Nueva York. El trayecto Londres-Sídney mide más de 10.500 millas, lo que implica un vuelo de casi 20 horas.

Actualmente, la aerolínea realiza una ruta directa entre Londres y Perth, aunque en sentido de regreso debe hacer escala para repostar debido a restricciones aéreas y condiciones climáticas que alargan la duración del vuelo. La distancia entre Londres y Sídney es considerablemente mayor y supera el alcance de la mayoría de los aviones comerciales estándar cuando operan con carga completa. Por ello, llevar a cabo un vuelo directo con pasajeros, equipaje y carga completa ha sido un desafío técnico y logístico importante.

Qantas ha encargado una docena de Airbus A350-1000 modificados con tanques de combustible adicionales que les permitirán volar hasta 22 horas sin escalas. Además, el diseño del avión será menos denso, con 238 asientos en lugar del máximo habitual, para reducir el peso y aumentar el espacio para los pasajeros. La configuración incluirá cuatro clases:

  • Seis suites de primera clase.
  • Cincuenta y dos suites de clase ejecutiva.
  • Cuarenta asientos en clase premium económica con disposición 2-4-2.
  • Cuarenta asientos en clase económica con disposición 3-3-3 y 33 pulgadas de espacio para las piernas, superior al estándar actual en vuelos largos.

La aerolínea busca equilibrar la durabilidad del vuelo con el confort, en un trayecto que será una prueba para los pasajeros debido a su extensión. El impacto ambiental de operar vuelos tan largos también genera debate. Sin embargo, para Qantas esta conexión será una manera de superar las barreras geográficas que tradicionalmente han limitado la conexión directa entre Europa y Australia.