El precio del combustible para aviación, conocido como ATF (Aviation Turbine Fuel), experimentó una reducción sensible para los vuelos domésticos, pasando de 115 a 110 rupias por litro. Esta medida busca aliviar la presión sobre las aerolíneas nacionales que enfrentan costos variables ante la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales.
Esta rebaja proviene de las compañías petroleras estatales, que ajustaron además el precio en compras a gran escala, reduciéndolo a 1.10 lakh rupias por kilolitro, desde 1.15 lakh rupias. La novedad llega tras un aumento reciente del precio del ATF, asociado a la implementación de un mecanismo de tarifa fija que protege a las aerolíneas contra las fluctuaciones abruptas del combustible, respaldado por un fondo gubernamental de estabilización de 10,000 millones de rupias para un periodo de tres años.
El recorte responde a las continuas oscilaciones en el precio del petróleo a nivel mundial, impulsadas por el conflicto en Asia occidental, que han generado incertidumbre en los costos operativos del sector aéreo. Paralelamente, el gobierno revisó los aranceles a la exportación de combustibles, manteniendo sin cambios los impuestos internos sobre la gasolina y el diésel.
Además de la reducción en el ATF, Nayara Energy anunció rebajas en los precios minoristas de combustibles en más de 7,000 estaciones, con un descuento de 5 rupias por litro en gasolina y 3 rupias por litro en diésel. También se beneficiaron los usuarios comerciales, a través de la reducción en el precio de los cilindros de gas LPG de 19 kilos, fijados ahora en 2,930 rupias.
Si bien la disminución en el costo del combustible representa un alivio importante para el transporte aéreo, no garantiza directamente una reducción en las tarifas aéreas para los pasajeros. Los precios de los pasajes dependen de múltiples variables, incluyendo la demanda, la competencia entre aerolíneas, la rentabilidad de rutas específicas y otros gastos operativos.