Riyadh Air recibió las primeras dos unidades del Boeing 787-9 Dreamliner, un paso clave en la implementación de su flota destinada a cubrir rutas de largo alcance. Estos aviones forman parte de un pedido total de hasta 72 aeronaves, enfocadas en conectar Arabia Saudita con destinos de Europa, Asia, África y América del Norte.
Los nuevos Boeing 787-9, que arribaron directamente a Riad, están configurados con cuatro suites en primera clase, 24 asientos en clase ejecutiva, 39 en clase económica premium y 223 en clase económica. La aerolínea prevé iniciar operaciones comerciales con estas unidades a partir de julio de 2026, comenzando por la ruta entre Riad y Londres Heathrow.
Antes de la llegada de estas aeronaves, Riyadh Air operó provisionalmente desde octubre de 2025 con un 787-9 alquilado, proveniente de Oman Air y gestionado por la compañía Avolon. Este movimiento mostró la intención de la empresa de preparar su base operativa y capacitar a su personal para futuras expansiones.
Fundada en 2023 por el Fondo de Inversión Pública de Arabia Saudita, Riyadh Air busca posicionarse como un actor clave en la industria aérea regional y global. Además del Boeing 787, la compañía ha realizado pedidos significativos de 60 Airbus A321neo y 25 Airbus A350-1000, con un plan para cubrir más de 100 destinos antes de 2030.
La incorporación de los Dreamliners se enmarca en la estrategia nacional de Arabia Saudita para potenciar su sector turístico y aéreo, con el objetivo de atraer a 150 millones de visitantes y atender a 330 millones de pasajeros al año para esa fecha.
La gerencia de Riyadh Air destacó el orgullo que representa recibir estas aeronaves, mientras que Boeing resaltó la eficiencia y versatilidad del 787-9 para ajustar la operación a la red planificada. El despliegue inicial de estos aviones abarcará ciudades clave como Londres, El Cairo y Yeda, marcando el inicio de una fase de expansión sostenida.