Un vuelo de United Airlines con destino a Palma de Mallorca, España, se vio obligado a regresar al aeropuerto de Newark Liberty International tras reportarse una posible amenaza de seguridad en pleno vuelo.
La aeronave, un Boeing 767 con 190 pasajeros y 12 tripulantes, despegó aproximadamente a las seis de la tarde, pero regresó a Newark pasadas las nueve y media de la noche. Según registros de control de tráfico aéreo, el incidente se originó al detectar que uno de los pasajeros había nombrado su dispositivo Bluetooth con una palabra que levantó sospechas, lo que generó una inspección inmediata por parte de las autoridades.
Durante el vuelo, la tripulación solicitó varias veces a los pasajeros que apagaran todos los dispositivos Bluetooth, aunque dos permanecieron activos, lo que motivó la comunicación con la sede de United en Chicago y la decisión de retornar a punto de partida.
Al aterrizar, los pasajeros debieron evacuar el avión para que este fuera revisado por la policía del Puerto de Nueva York y Nueva Jersey. Posteriormente, pasaron por controles de seguridad adicionales de la TSA y la Patrulla Fronteriza antes de poder abordar otro vuelo con nueva tripulación, que despegó a primera hora del domingo y aterrizó en Palma de Mallorca en horas de la tarde.
Este evento se suma a otras situaciones recientes que ha enfrentado United Airlines: la jornada previa, un vuelo doméstico fue desviado debido a un pasajero problemático, y días atrás, otro avión de la compañía tuvo un accidente leve en Newark al colisionar con un camión y una luminaria sin consecuencias personales.