Un avión de EasyJet en ruta desde Hurghada, Egipto, hacia Londres realizó un aterrizaje de emergencia en Roma tras descubrir que un power bank, declarado como equipaje facturado, estaba siendo utilizado para cargar un dispositivo electrónico a bordo. Esta situación obligó a desviar el vuelo, afectando a los pasajeros con una noche adicional de alojamiento en Italia y un retraso de un día en su llegada final.
Las normas de seguridad aérea prohíben enfáticamente que los power banks sean transportados en equipaje facturado, además de restringir su uso durante el vuelo. Generalmente, este tipo de baterías portátiles debe mantenerse en el equipaje de mano y bajo el asiento delantero para evitar riesgos relacionados con posibles cortocircuitos o incendios que puedan comprometer la seguridad del avión y de sus ocupantes.
La aerolínea confirmó que la decisión de aterrizar fue inmediata y obedeció a protocolos estrictos que priorizan la seguridad tanto de los pasajeros como de la tripulación. Sin embargo, lamentaron la incomodidad causada por el desvío y las demoras resultantes. Este incidente subraya la importancia de respetar las regulaciones sobre dispositivos electrónicos con baterías de litio durante los vuelos.
Ante esta experiencia, se recomienda a los pasajeros verificar qué dispositivos pueden llevar consigo y cómo transportarlos correctamente. Los power banks, en particular, deben evitarse en el equipaje facturado y no deben utilizarse mientras el avión está en vuelo. Cumplir estas reglas reduce riesgos operativos y previene interrupciones a los itinerarios de vuelo.