Airbus lanzó una inspección inmediata sobre cinco aviones A380 y planificó revisar otros once después, tras identificarse grietas en una viga estructural crítica del ala que soporta gran parte de la carga aerodinámica durante el vuelo. Este hallazgo derivó de exámenes rutinarios ordenados por la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA), que busca garantizar la integridad y seguridad de la flota mundial del superjumbo.

La afectación cubre aviones con el mismo historial de producción, lo que obligó a la revisión de un total de 16 unidades. Airbus coordinará con la EASA si serán necesarias reparaciones específicas para corregir el problema detectado. Las inspecciones del resto de aeronaves deberán completarse antes de que cumplan su décimo tercer ciclo de vuelo, equivalente a 25 ciclos totales que incluyen un despegue y aterrizaje.

Este problema recuerda incidentes previos en el A380 relacionados con el ala. En 2012, la EASA ordenó inspecciones tras detectarse grietas en los soportes que conectan la piel del ala con las costillas internas, situación que implicó un costoso proceso de reparaciones y modificaciones de diseño en las unidades posteriores. Esta experiencia demuestra la constante atención que requieren las estructuras de las aeronaves de gran tamaño para mantener los estándares de seguridad en vuelos comerciales.

Las aerolíneas que operan el A380, entre ellas Emirates —que posee la mayor flota—, Lufthansa, British Airways, Qatar Airways, y otras, deberán cumplir con las supervisiones impuestas para garantizar la operatividad segura de sus aviones. La inspección puntual de la viga estructural ahora cuestionada forma parte de los protocolos instaurados para prevenir fallas que puedan poner en riesgo la integridad del avión durante la operación.