Boeing logró la aprobación final de la Administración Federal de Aviación (FAA) para incrementar la producción del 737 Max a 47 aviones por mes. Este avance representa un impulso significativo para la rentabilidad y la generación de flujo de caja de la compañía, según explicó el CEO Kelly Ortberg.

Actualmente, Boeing se encuentra en las etapas finales de las pruebas de vuelo de las nuevas variantes 737 Max 7 y Max 10, además del modelo 777X. Sin embargo, persisten obstáculos que complican la entrega del 787 Dreamliner, principalmente debido a retrasos en la certificación de los asientos y al suministro de motores proporcionados por GE Aerospace.

La ampliación autorizada por la FAA significa un aumento respecto al límite previo de 38 aviones mensuales impuesto en 2024, tras el incidente grave que afectó la reputación y liderazgo de Boeing. La empresa ha adoptado un ritmo constante para superar ese tope y responder a la creciente demanda.

En el plano comercial, Ortberg destacó su reciente visita a China, donde Boeing logró un compromiso para la compra de 200 aviones. Aunque esta cifra estuvo por debajo de las expectativas del mercado, el ejecutivo la calificó como un logro relevante para fortalecer la presencia de Boeing en ese mercado estratégico.

Este anuncio se da en un contexto donde las aerolíneas chinas han pactado la adquisición de alrededor de 700 aeronaves de Airbus desde mitad de 2022, incluido un pedido considerable de China Southern Airlines y una filial, que suman más de un centenar de unidades.