El general Francisco Braco Carbó, Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, supervisó personalmente el desarrollo del ejercicio Ramstein Flag 26 (RAFL 26), un despliegue multinacional dirigido por el Mando Aéreo de la OTAN que se extendió durante diez días en diferentes zonas estratégicas de Europa.
Este ejercicio tiene como objetivo principal fortalecer la capacidad de las fuerzas aéreas aliadas en operaciones defensivas y ofensivas, enfrentando amenazas modernas como la negación de acceso y defensa aérea integrada. España no solo participa activamente con despliegues tácticos, sino que también actúa como nación anfitriona en el sureste europeo, asumiendo responsabilidades de liderazgo en coordinación con el Programa de Liderazgo Táctico (TLP) de la Base Aérea de Albacete.
En concreto, España aportó aviones F-18 desplegados en Finlandia y un avión cisterna para el apoyo estratégico, además de personal cualificado que se integró en los centros de mando y control aliadas. El ejercicio se desarrolla simultáneamente en dos áreas operativas: el noroeste y sureste de Europa, con la coordinación central desde el Combined Air Operations Center (CAOC) en Bodø, Noruega.
Ramstein Flag 26 reunió a 18 naciones y más de 200 aeronaves, entre cazas, plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento, apoyo aéreo y reabastecimiento, incluyendo activos estratégicos de la OTAN como AWACS y aviones no tripulados RQ-4D. La intensidad de las operaciones se refleja en más de 150 salidas diarias que ponen a prueba la coordinación y capacidad de respuesta conjunta en un escenario europeo complejo.
El general Braco remarcó que la participación española demuestra un compromiso sólido con la seguridad colectiva y la interoperabilidad dentro de la Alianza Atlántica, subrayando también la capacidad para proyectar fuerzas y liderar tareas en entornos multinacionales. Este posicionamiento representa un paso importante en la preparación ante desafíos multidominio en el espacio aéreo y terrestre.