El aeropuerto de Gatwick, el segundo más transitado del Reino Unido y uno de los más activos con una sola pista, pretende ampliar su capacidad utilizando su pista de emergencia para operaciones regulares. Para lograrlo, será necesario desplazar esta pista 12 metros hacia el norte, con el fin de cumplir las estrictas normas de seguridad aérea y permitir que funcione como una pista convencional.

Este cambio abriría la posibilidad de incrementar las operaciones anuales hasta cerca de 386,000 vuelos, lo que representa alrededor de 100,000 vuelos más que en la actualidad. Además, el número de pasajeros podría crecer desde unos 43 millones hasta 75 millones para finales de la década de 2030, al dotar al aeropuerto de una infraestructura más robusta capaz de absorber la demanda creciente.

El plan de expansión también incluye la remodelación y sustitución de las calles de rodaje que conectan las pistas con las terminales y otras instalaciones aeroportuarias, así como la ampliación de ambas terminales y la instalación de nuevas puertas de embarque. En materia de transporte terrestre, Gatwick planea financiar por su cuenta mejoras viales, incluyendo pasos elevados para separar el tráfico local del generado por el aeropuerto. De igual forma, se terminó recientemente una renovación de su estación ferroviaria que buscó optimizar el acceso para viajeros.

El proyecto, valorado en 2,200 millones de libras, será financiado completamente por capital privado, y desde la administración del aeropuerto han asegurado que no se incrementarán las tarifas cobradas a las aerolíneas para sufragar estos costos. La puesta en marcha de esta segunda pista operativa se estima antes de 2029, adelantándose así a la posible construcción de una tercera pista en el aeropuerto de Heathrow, que actualmente cuenta con respaldo gubernamental pero enfrenta una ejecución a largo plazo.

La pista de emergencia ahora se usa mayoritariamente para el rodaje de aeronaves y en situaciones puntuales cuando la pista principal está fuera de servicio por mantenimiento o emergencias, pero con esta modificación se destinaría especialmente para despegues de aviones de fuselaje estrecho, como los Airbus A320 y Boeing 737, que constituyen gran parte del tráfico en Gatwick.

Los propietarios actuales del aeropuerto son Vinci, empresa francesa, y el fondo de inversión Global Infrastructure Partners, quienes lideran esta iniciativa para posicionar a Gatwick como un centro aéreo que responda a la creciente demanda antes que la competencia directa con Heathrow se materialice en nuevos proyectos.