Más de tres cuartas partes de las investigaciones oficiales sobre accidentes aéreos graves en India quedaron inconclusas en términos de informe final durante los últimos tres años, según datos recientes. De los 26 incidentes serios registrados entre 2023 y 2026, apenas ocho reportes definitivos vieron la luz, lo que genera preocupación sobre la velocidad y transparencia de los procesos que garantizan la seguridad aérea.
El caso más emblemático es el del Boeing 787-8, vuelo AI-171, que se estrelló tras despegar del aeropuerto de Ahmedabad, provocando la muerte de 241 personas. Aunque se difundió un reporte preliminar dentro del plazo previsto, la presentación del informe final sigue pendiente, sumándose al retraso que acumulan otras investigaciones relevantes como el accidente del Learjet en Mumbai en 2023. En ese siniestro también están involucrados análisis técnicos complejos con participación de múltiples agencias y aliados internacionales.
La gestión de estos informes corresponde a la Aircraft Accident Investigation Bureau (AAIB), entidad encargada de analizar los eventos desde la recuperación de grabadores de voz y datos de vuelo, hasta la reconstrucción de la secuencia de hechos y entrevistas a testigos y tripulación. Estos procedimientos, necesarios para determinar causas y recomendaciones, suelen extenderse por la complejidad técnica y la coordinación con actores externos, lo que complica cumplir con el plazo internacional de un año para emitir conclusiones.
En efecto, el desfasaje es visible año a año: de los diez incidentes graves en 2023, sólo tres cuentan con informe final; en 2024, ese número bajó a tres de ocho; y en 2025 dos de cinco investigaciones culminaron oficialmente. Varias indagaciones abiertas desde hace casi tres años continúan sin resolución, lo que afecta la confianza del sector y de las víctimas en los procesos de seguridad aérea.
En un sector tan regulado y vigilado a nivel global, la demora en publicar resultados finales limita la implementación oportuna de medidas preventivas y afecta la transparencia ante la sociedad. Por ello, especialistas y organismos demandan acelerar estos procesos y garantizar que las causas de cada accidente sean esclarecidas con rigor y prontitud.