A los 15 años, Gabriel Barresi ya había montado en su cuarto un simulador de Boeing 737, una demostración temprana de su pasión y talento por la aviación. Hoy, con 28 años y título en Ingeniería Aeroespacial por la Universidad Nacional de La Plata, dirige VSIM, una empresa argentina que fabrica simuladores de vuelo altamente profesionales para escuelas de pilotos, aeroclubes y usuarios privados.
La empresa de Barresi ha logrado posicionarse en un mercado dominado por productos importados gracias a una producción local con integración vertical, que le permite ofrecer simuladores a precios similares a los del exterior. Esto representa una alternativa accesible para quienes necesitan entrenarse o actualizarse en sistemas electrónicos de aeronaves.
VSIM comercializa dos modelos de simuladores principales. El primero es un simulador monomotor basado en el avión Cessna 172, equipado con aviónica Garmin G1000 y personalizable según las necesidades del usuario, con un precio que oscila entre 14.720 y 15.640 euros. El segundo modelo reproduce la cabina doble del Cessna Citation Mustang, incorporando tecnologías avanzadas como campo de visión de más de 140 grados y tres pantallas 4K. Este simulador está diseñado para un uso intensivo de hasta 20 horas diarias, ideal para grandes escuelas de formación de pilotos.
Los productos de VSIM ya alcanzan clientes en el extranjero, como Escocia y Estados Unidos, reflejando la expansión internacional de esta iniciativa local. La oferta contempla desde la formación básica hasta simuladores sofisticados para entrenamiento profesional, contribuyendo a fortalecer la industria aeroespacial local y la preparación de futuros pilotos.