Las nuevas normativas impulsadas por el gobierno británico pretenden ofrecer una mayor protección a los pasajeros aéreos en casos de cancelaciones, retrasos y dificultades durante el viaje, al tiempo que modernizan la gestión del espacio aéreo para hacer los vuelos más rápidos y eficientes. Estas medidas se incluyen en la Ley de Aviación Civil, actualmente en proceso legislativo, que otorga a la Autoridad de Aviación Civil (CAA) facultades ampliadas para sancionar a aerolíneas y aeropuertos que incumplan sus obligaciones.

Entre las modificaciones más relevantes se destacan la obligación de compensar adecuadamente a los usuarios por vuelos cancelados, garantizar asistencia a personas con discapacidad y proporcionar servicios básicos como alimentación y alojamiento durante interrupciones. La CAA podrá actuar con mayor contundencia frente a las pocas compañías que no respeten estos derechos, incluyendo multas. Además, se busca evitar que retrasos prolongados perjudiquen a los viajeros, un problema que podría multiplicarse en el futuro sin cambios en las normativas actuales.

Para abordar estos desafíos, el gobierno respalda el trabajo del UK Airspace Design Service (UK ADS), entidad creada para rediseñar rutas aéreas y optimizar el uso del espacio aéreo, que no se ha actualizado adecuadamente desde hace casi 70 años. Se proyecta que las nuevas rutas ayudarán a reducir las esperas en aterrizajes y despegues, y mejorarán la fluidez del tráfico aéreo, especialmente en los aeropuertos de Londres y alrededores. A su vez, el Secretario de Transporte recibirá nuevas atribuciones para revisar y reformar el sistema de franjas horarias de despegue y aterrizaje, vital para adaptar la infraestructura a las crecientes demandas del sector.

Estas reformas buscan responder a un crecimiento sostenido en el número de pasajeros y a pronósticos que anticipan un incremento significativo en los retrasos si no se actúa. El rediseño en curso, con cambios previstos para mediados de la década, apunta a proporcionar trayectos más cortos y directos, beneficiando tanto a viajeros de ocio como a los que viajan por negocios.