Space Exploration Technologies Corp., conocida como SpaceX y fundada por Elon Musk, abrió su capital en el mercado bursátil de Nueva York, despertando gran interés global. En su debut, las acciones subieron hasta un 30% en dólares, alcanzando un pico cercano a los 176 dólares, para cerrar el día con un avance del 19% a 160 dólares por acción. Este movimiento marcó un hito para la empresa que busca posicionarse aún más en la industria espacial y tecnológica.

En paralelo, el mercado local argentino incorporó el Certificado de Depósito Argentino (CEDEAR) de SpaceX, permitiendo a los inversores adquirir cuotas en pesos y acceder a esta innovadora firma desde la Bolsa de Buenos Aires. El precio inicial del CEDEAR se fijó en 5.000 pesos, y rápidamente se ubicó entre los valores más transados, con un volumen que rozó los 4,4 millones de dólares en operaciones por dólar MEP. Este fenómeno se inscribe en un mercado de CEDEAR que ha mostrado un crecimiento notable durante el primer semestre de 2026.

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Los inversores argentinos tienen fundamentalmente dos rutas para posicionarse en SpaceX: la compra directa del CEDEAR o la inversión en ETFs que incluyen al sector aeroespacial y tecnológico, favoreciendo así una diversificación que ayuda a mitigar riesgos frente a la alta concentración que representa apostar solo por SpaceX.

Sin embargo, especialistas en finanzas advierten cautela. Analistas como Ignacio Rosenfeld, Javier Timerman, Andrés Repetto y Juan Diedrichs aconsejan no dejarse llevar por el llamado “miedo a perderse la oportunidad” (FOMO), dado que las acciones podrían estar sobrevaloradas. Señalan que es posible que la cotización inicial no refleje con precisión los fundamentos financieros de la empresa, lo que llevaría a correcciones en el corto plazo. Por eso, recomiendan aguardar una estabilización del precio antes de materializar inversiones significativas.

En definitiva, la llegada de SpaceX a los mercados bursátiles, tanto en Estados Unidos como en Argentina, abre una ventana valiosa para los inversores locales interesados en el sector espacial, pero también subraya la importancia de evaluar con cuidado los riesgos inherentes a las primeras etapas de una Oferta Pública Inicial.