Las acciones de SpaceX continúan mostrando fortaleza en la preapertura de Wall Street, impulsadas por el interés institucional tras su reciente salida a bolsa. La empresa aeroespacial registró una subida cercana al 3%, extendiendo tres jornadas consecutivas de ganancias que reflejan confianza en su desempeño y modelo de negocio.
Por otro lado, el sector de semiconductores experimentó un rebote técnico tras una jornada previa de pérdidas significativas. Empresas como Intel recuperan parte del terreno perdido después de que el índice tecnológico enfrentara uno de sus peores días del año, lo que ha atraído a inversores que ven oportunidades de compra en precios descontados.
En contraste, la industria automotriz europea enfrenta una fuerte presión vendedora. BMW anunció una reducción en sus proyecciones anuales por las dificultades que le genera la intensa competencia en el mercado chino y los efectos del conflicto en Oriente Medio sobre sus cadenas logísticas. Esto provocó una caída marcada en sus acciones, arrastrando a otras compañías del sector con exposición global.
Los inversores mantienen un panorama mixto entre optimismo por la recuperación del espacio y la tecnología, y cautela ante los riesgos geopolíticos que afectan principalmente a la industria automotriz. La evolución de estos sectores será clave para la dinámica del mercado durante la sesión.