Viajar con niños suele hacer que las largas escalas sean un desafío. Sin embargo, Etihad ha transformado esta experiencia con su programa de escala en Abu Dhabi, que invita a los pasajeros a detenerse uno o dos días para conocer la ciudad y relajarse en un ambiente de lujo. Esta propuesta convierte una simple conexión en una oportunidad para crear recuerdos familiares y descansar antes de continuar el vuelo.

Desde el primer momento, la experiencia en clase Business clase de Etihad facilita el viaje. Los pasajeros disfrutan de un check-in prioritario, acceso rápido a control de seguridad y una sala VIP donde pueden desayunar con tranquilidad y preparar el viaje. A bordo, los asientos se reclinan completamente en camas, las pantallas táctiles ofrecen entretenimiento variado para grandes y pequeños, y el menú incluye opciones para todos los gustos.

Parte del atractivo del programa es la posibilidad de alojarse en hoteles seleccionados dentro de la ciudad, aunque algunas familias prefieren elegir opciones que se adapten mejor a sus necesidades. Por ejemplo, el Radisson Blu Hotel and Resort, con acceso directo al West Bay Beach Club, resultó ser ideal para los niños, que disfrutaron de la piscina de olas, el río lento y tirolesas, mientras los adultos pudieron relajarse junto a la playa, todo en plena ola de calor de cuarenta grados.

Durante la estadía de dos días, es posible visitar lugares emblemáticos como la Gran Mezquita Sheikh Zayed o el paseo marítimo de la Corniche. Abu Dhabi combina riqueza cultural, lujo y diversión para todas las edades, ofreciendo un equilibrio perfecto que aleja el desgaste común de los vuelos transcontinentales y escalas prolongadas.

Al aprovechar esta oferta, los viajeros no solo descansan sino que también adaptan el cuerpo a nuevas zonas horarias, lo que hace más llevadero el tramo siguiente del viaje. Para quienes planifican vuelos largos con Etihad, esta escala propuesta representa un valor añadido que transforma el trayecto en parte fundamental de sus vacaciones.